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Environment (foto : carolregh)

Trabajo en Equipo. Si pensamos en esta E mayúscula vemos que en ella misma se guarda la esencia del trabajo en equipo: varias unidades que se dirigen y desembocan en un tronco común, que es, al mismo tiempo, una fuente de retroalimentación para volver a realizar un camino de ida y vuelta.

Cada uno de nosotros, como miembro de un grupo de trabajo, hemos llevado a ese sitio que nos ha unido durante estas semanas,  los frutos que hemos ido recogiendo en este tramo del camino de nuestro PLE, y que hemos echado al cesto con el que nos presentamos al principio del curso. Hemos sido esos “peregrinos digitales” de los que habla Tíscar Lara, que van y vienen, y también esas hormiguitas que mencionaba Cristina Trujillo, mi compañera de fatigas, en su entrada en el blog.  Y todo este ir y venir, aportar, compartir, sumar, contrastar, reflexionar, retroceder, avanzar, conjuntar, coordinar, fortalecer, y, sobre todo, siempre crear, ha existido en esa E, que, como tuiteba ayer Carlos Magro, lo es también de Entorno. Y es que un Equipo es también un Entorno. Un Entorno que nos moldea y que nos identifica,  que nos une y nos individualiza al mismo tiempo, que nos permite ser ‘yo’ y ser ‘todos’.

Aprovechar la oportunidad grupal y hacer de la experiencia una enriquecedora aportación a nuestro aprendizaje personal en red,  es algo que enlaza con  la buena disposición  espacio-temporal hacia el encuentro y la colaboración, la búsqueda de un producto común reflejo de todas y cada una de las partes, con el hacer y dejar hacer, aprovechando y disfrutando de las ventajas  del trabajo digital, con el  ceder y el consensuar.  Y, todo ello, en un Entorno en permanente comunicación,  en el que la llama del pebetero debe ser custodiada alternativamente por cada uno de los miembros

Aprendamos de cada Equipo y de cada Entorno. El próximo trabajo en red está a la vuelta de este post.

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